Llevo tres semanas practicando por la mañana, antes del café. Hoy noté que la respiración bajó junto, sin que yo lo pidiera. Quería dejarlo registrado en algún lugar.
Un suelo pélvico fuerte y flexible y una mente serena y centrada.
Al centro adentro.
El suelo pélvico sostiene los órganos y participa de cada respiración. De ahí parte la energía sexual, y pocos hombres lo trabajan. Fortalecerlo es tener un centro firme y recargado, con energía creativa, sexual y vital. También aprendemos a relajarlo, que es la otra parte importante del trabajo.
Diez minutos al día, con atención e intención, bastan. Repartidos entre la mañana, la tarde y la noche.
Una red segura para hablar de la vida: relaciones, paternidad, lo que inspira, lo que pesa. Escribir pone afuera lo que estaba adentro, donde se puede mirar. Podemos decir lo que solemos callar, con nombre o en silencio.
Un solo feed, en varios idiomas. Lo que llega en otro se traduce con un toque.
Algo que te está pasando. No hace falta que tenga conclusión.